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El transporte marítimo se enfrenta a una década crucial para convertirse en un sector más sostenible desde el punto de vista económico, social y medioambiental. Poco a poco los cambios dejan de ser una opción para convertirse en una responsabilidad necesaria.

El constante incremento de la demanda comercial ha impulsado el movimiento marítimo de mercancías y, por ende, el ascenso en los niveles de gases que contaminan el ambiente. Aún así, de acuerdo con el informe medioambiental sobre el transporte marítimo europeo, los buques producen el 13,5 % de todas las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes del sector transporte en la UE, por detrás de las emisiones generadas por el transporte terrestre (71 %) o aéreo (14,4 %).

De igual forma el envío de contenedores sigue siendo la forma más eficiente desde el punto de vista energético de transportar carga a gran escala a nivel mundial. Cuanta más carga puede transportar un buque en un solo viaje, mayor será la eficiencia de la cadena de suministro.

¿Qué ha pasado con los contenedores marítimos?

Haciendo énfasis en los contenedores propiamente, según la consultora de investigación marítima Drewry, el volumen mundial de contenedores marítimos aumentó un 13% hasta alcanzar casi 50 millones de TEU en 2021, lo que triplica la tendencia de crecimiento anterior. En gran parte este aumento se debe a la congestión en las cadenas de suministro globales, lo que significó que los contenedores eran entre un 15% y un 20% menos productivos que en el período pre-Covid.

Los arrendadores y los transportistas marítimos pidieron un número récord de contenedores, Drewry estima que en la actualidad existen hasta 6 mTEU de contenedores excedentes en el stock mundial de equipamiento.

Esto nos lleva a cuestiones como, cuáles serán las mejores acciones o estrategias necesarias para el manejo de esos millones de contenedores excedentes, ya que seguirán ocupando un espacio útil y la movilización de esos contenedores vacíos normalmente genera muchos más gastos cuando la balanza en el comercio mundial no es equitativa y la mayoría de países importan más de lo que exportan.

A esto agregamos que, con el fin de disminuir las emisiones de efecto invernadero, los buques reducirán la velocidad en sus trayectos, lo que Drewry prevé como una mayor ocupación de containers no solo estando en tierra.

«Poco a poco se va diseñando un escenario en que será «obligatorio» mejorar la eficiencia en el reposicionamiento y almacenamiento de vacíos»
Miguel Navalón, CEO de Navlandis.

 

El camino hacia un transporte marítimo sostenible

Cada vez más empresas están adaptando sus modelos operativos no sólo para ofrecer un servicio fiable a bajo coste, sino para hacerlo de forma responsable.

Y es que en las condiciones actuales, se ha prestado poca atención a los principios de la “economía circular», cuyo objetivo es que el valor de los productos, los materiales y los recursos se mantenga en la economía durante el mayor tiempo posible. Lo anterior ha sido difícil integrarlo ya que las consideraciones de diseño dominantes han sido la eficiencia de los costes, tanto en la fase de construcción como en la de explotación, y el cumplimiento de las normas mínimas.

Ya sea por la responsabilidad necesaria a la que nos referíamos al principio o por el propio cumplimiento de las nuevas normativas, la integración de un modelo más sostenible en la logística debería contar con el compromiso de toda la cadena de suministro.

En lugar de optimizar las partes individuales de un sistema, hay que reconocer el sistema en su totalidad. En la práctica, esto significa considerar las implicaciones de una decisión para otras partes interesadas y actividades del sistema, y encontrar soluciones a sus problemas desde la fase de diseño.

Claramente desde esta perspectiva queremos hacer referencia a los contenedores plegables como una parte esencial dentro de ese sistema de cambios desde el diseño. Este ha sido un cambio que necesita la implicación de participantes y elementos de la cadena para que su impacto genere muchos más beneficios de los que ya se reconocen.

 

En definitiva y de forma global, todo está en un proceso de transformación necesaria. Desde el inicio de nuestro proyecto hemos intentado trabajar con el fin de generar un impacto real y ser capaces de poner en el mercado un producto que reúna las capacidades de aportar soluciones a esas problemáticas globales, como nuestro contenedor plegable Zbox.

 

El cambio, la transformación, la adaptación, todo es complejo y siempre será algo constante, solo que ahora necesitamos trabajar para un objetivo común y no solo en el sector del transporte sino mucho más allá, en el sostenimiento de un planeta que nos da los recursos para continuar plegando y desplegando las oportunidades alrededor del mundo.

Camila Hurtado

Coordinadora de proyectos subvencionados y de marketing en Navlandis.